Es un proyecto de Instalación de Sistemas Fotovoltaicos Autónomos en Comunidades Rurales del Estado de México es una iniciativa impulsada por la Secretaría del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, ejecutada por el Instituto Estatal de Energía y Cambio Climático, cuyo objetivo es proporcionar sistemas fotovoltaicos autónomos a familias de comunidades vulnerables sin acceso a la red eléctrica. Esta estrategia busca mitigar y adaptarse al cambio climático, al mismo tiempo que promueve el acceso a energía sostenible y asequible.
Los beneficiarios reciben capacitación sobre el funcionamiento y mantenimiento preventivo de los equipos, así como información sobre el impacto ambiental positivo de esta medida.
El proyecto responde a la necesidad urgente de llevar energía limpia a zonas rurales que han estado aisladas del sistema energético convencional, lo que les ha obligado a depender de fuentes contaminantes y peligrosas como el queroseno y la leña.
Al instalar sistemas fotovoltaicos autónomos, se proporciona una fuente de electricidad limpia, mejorando la calidad de vida de las familias al facilitar el acceso a servicios básicos, educación y comunicación. Además, contribuye a la mitigación del cambio climático al sustituir energías contaminantes por energía solar, solucionando tanto una problemática social como ambiental.