Que hacer con las pilas

¿Que hacer con las pilas?

Aunque las pilas son una cómoda fuente de energía productora de electricidad a partir de reacciones químicas una vez agotadas, en la basura constituyen un residuo especialmente peligroso.
 
A todas las llamamos genéricamente pilas, pero sus nombres son variados y derivan de la composición interna: Alcalinas, carbón-zinc, níquel-cadmio, y contienen materiales pesados como es el mercurio, litio y óxido de plata, zinc-aire.
              
De ellas se alimenta hoy buena parte de la aparatología que usa el hombre moderno, pero el problema principal comienza en el momento de arrojarlas a la basura, ya que una pila al perder su carcasa, puede contaminar más de 600.000 litros de agua al liberar sus componentes de mercurio o cadmio, el cual al entrar en contacto con la tierra, contamina las aguas subterráneas y el suelo y con ello se introducirán en las cadenas alimenticias naturales, de las que se nutre el ser humano.
 
Si tomamos en cuenta que, sólo en Estados Unidos se eliminan 200 millones de pilas por año, nos daremos cuenta que el tema es más que preocupante.
 
Cuando la industria electrónica logró niveles de miniaturización casi inimaginables en sus diseños, con la consiguiente facilidad para la fabricación de aparatos portátiles, se produjo una gran explosión de producción seguida de un gran consumo de pilas. Al igual que en muchos otros rubros, la industria y el comercio no previnieron el alto impacto que causarían en el Medio Ambiente.
 
Así nos encontramos hoy en el mundo, sin haber desarrollado métodos adecuados para la eliminación o reciclado de estos elementos.
 
En otros países, tales como Suecia, desde 1986 se hace recolección de pilas.
En Suiza se consideran residuos peligrosos y está prohibido enterrarlas o depositarlas en rellenos sanitarios. En este país se recupera el mercurio, el zinc y el manganeso para ser reciclados, además de alentar el uso de equipos con pilas recargables, teniendo dichos aparatos un descuento del 10% y una etiqueta con el símbolo ISO, que alerta al consumidor sobre la peligrosidad de las pilas, recordando al usuario que una vez agotadas deben retornar al punto de venta.
 
En Austria desde 1991 se prohíbe arrojarlas con la basura común.
En España desde 1993 ya no se fabrican pilas con alto contenido de mercurio y en Alemania obligan al fabricante y al comerciante a reciclarlas desde 1993.
 
La Asociación Europea de Fabricantes de Pilas Secas (Euro pile), es una entidad que representa a varias compañías y propuso e instrumentó un programa de reducción gradual del uso del mercurio.
 
Desde 1994 ya no se fabrican pilas con dicho metal pesado. Finalmente, en Japón se reciclan.
 
La pregunta es ¿qué podemos hacer?
Aunque prácticamente, la pila no es energéticamente eficiente, su fabricación insume 50 veces más energía que la que produce.
 
Es conveniente el uso de aparatos conectados a la red eléctrica y preferir las pilas recargables, si bien son más caras y contienen cadmio, su durabilidad las hace menos peligrosas.
 
También es recomendable usar calculadoras o aparatos a energía solar.
 
No dejar las pilas al alcance de los niños, pueden llevarlas a la boca y hacer una inconsciente ingesta de metales pesados con su consiguiente peligro para la salud.
 
Los fabricantes de pilas tienen la responsabilidad de colaborar en la solución apropiada que evite la contaminación producida por sus productos, poniendo toda su tecnología al servicio del ambiente.
 
Las pilas responden a esa caracterización de sustancias peligrosas llamadas ecotóxicas porque son desechos que, si se liberan, tienen o pueden tener efectos adversos inmediatos o retardados en el Medio Ambiente.
 
RECOMENDACIONES
  • Usar aparatos conectados a la red eléctrica.
  • Preferir pilas recargables.
  • Optar por pilas alcalinas.
  • No comprar juguetes a pila.
  • Usar calculadoras y aparatos a energía solar.
  • No dejar pilas al alcance de los niños.

 

 

Fuente: Unidad de Información, Planeación, Programación y Evaluación