La reforestación y el agua

La reforestación y el agua

¿Qué relación existe entre los bosques, el agua y el suelo?

Los suelos forestales absorben 4 veces más agua de lluvia que los suelos cubiertos por pastos, y 18 veces más que el suelo desnudo.
 
REFORESTACIÓN
 
¿Qué es la reforestación?
Reforestar es establecer vegetación arbórea en terrenos con aptitud forestal. Consiste en plantar árboles donde ya no existen o quedan pocos; así como su cuidado para que se desarrollen adecuadamente.
 
Para recuperar la superficie en donde la vegetación natural se ha perdido, se creó el Programa Nacional de Reforestación (Pronare) que depende de la CONAFOR. El Pronare ha significado un cambio importante en las estrategias de reforestación anteriormente implementadas, dando mayor énfasis al uso de especies nativas y al incremento en la supervivencia de los árboles plantados.  
 
¿Qué es la reforestación con participación de la sociedad?
Son actividades de plantación que se organizan como parte de las acciones de la Cruzada Nacional por los Bosques y el Agua.
 
¿Qué es la deforestación?
Es el cambio de una cubierta dominada por árboles a una que carece de ellos. Es la eliminación de la vegetación natural.
En México la primera causa de deforestación es el desmonte agropecuario, seguido por la tala ilegal y los incendios forestales.
 
¿Cuáles son las causas de la deforestación?
Tala inmoderada para extraer la madera.
Generación de mayores extensiones de tierra para la agricultura y la ganadería.
Incendios.
Construcción de más espacios urbanos y rurales.
Plagas y enfermedades de los árboles.
                               
¿Cuáles son las consecuencias de la deforestación?
Erosión del suelo y desestabilización de las capas freáticas, lo que a su vez provoca las inundaciones o sequías.
Alteraciones climáticas.
Reducción de la biodiversidad, de las diferentes especies de plantas y animales.
Calentamiento global de la tierra: porque al estar deforestados los bosques, no pueden eliminar el exceso de dióxido de carbono en la atmósfera.
 
LA REFORESTACIÓN
Los bosques son los ecosistemas que más agua producen: al caer la lluvia es asimilada por la espesa vegetación y se evapora nuevamente para formar otra vez nubes. Al escurrirse por la superficie del suelo, forma ríos, arroyos, lagos y lagunas. Al filtrarse en el subsuelo (con la ayuda de los árboles, arbustos, pastos, etc., y a través de las rocas), forma los mantos freáticos o acuíferos.
 
Los bosques y el agua son los principales protagonistas del desarrollo de la vida en los ecosistemas: los primeros, por ser productores y partícipes de una gran cantidad de funciones, y el agua por ser el líquido conductor, regulador y portador de la vida. A medida que perdemos los bosques, se disminuye la capacidad de capturar agua; se destruye el hábitat de plantas y animales y se afecta la vida de todos.
           
Con sus profundos sistemas de raíces, los árboles son capaces de extraer agua de zonas profundas del suelo. Esta reserva subterránea y constante de agua es liberada lenta y gradualmente por los árboles, ayudando a evitar las inundaciones y sequías estacionales.
El agua circula por todos los niveles del bosque, y cualquier cosa que contamine el agua, contamina el bosque, ya que además de transportar nutrientes, el agua también puede transportar productos tóxicos y materiales de desecho aguas abajo. Los contaminantes que se encuentren en cualquiera de estas pequeñas corrientes, llegarán a los ríos de los que son afluentes y dañarán, de esta manera, el hábitat de los peces.
                                
A mayor vegetación, mayor presencia de lluvia. Cuando se condensa la humedad a baja altura, como sucede en las zonas boscosas y selváticas, se incrementa la lluvia; en cambio en las zonas deforestadas, las nubes se forman a gran altura y son presa fácil de los vientos, lo que reduce las posibilidades de precipitaciones pluviales.
                                  
México es un país de compleja orografía, casi el 44% del territorio nacional son montañas. En las montañas los ecosistemas son muy frágiles, tanto por sus características biológicas como por sus suelos que son delgados y se encuentran en declive. Lo que hace que, al eliminarse la vegetación, los suelos queden desprotegidos ante la fuerza de la lluvia y esto forma profundas cárcavas con efectos irreversibles en el ambiente. Sin la protección de la capa vegetal que retenga el flujo de agua, se provocan inundaciones y se transforman los microclimas.
                                    
La deforestación en ciertas zonas de las cuencas hidrológicas, provoca que haya mayor arrastre de materiales sólidos, lo cual causa la salinización de suelos y la acumulación de materiales, obstaculizando la circulación de las corrientes de agua y por consiguiente, disminuye la cantidad de agua, además de la pérdida de suelos fértiles.
 
¿Qué es un ecosistema forestal?
Es el conjunto funcional de recursos forestales (fauna, flora, suelo, recursos hídricos) y su interacción entre sí y con el ambiente, en un espacio y tiempo determinados.
 
¿Cuál es la situación actual de nuestros ecosistemas forestales?
70% del territorio tiene vocación forestal, México cuenta con 50% de todas las especies de pino que hay en el mundo. En nuestros bosques templados existe el mayor número de especies de pino (alrededor de 70) y aproximadamente 130 especies de encinos. Cerca del 70% son endémicas* .
 
Los matorrales cubren cerca del 29% del territorio nacional, le siguen los bosques (17%) y las selvas 16%.
 
Las principales especies maderables existentes en nuestro país, tanto por la superficie que cubre como por su importancia económica, son las correspondientes a los géneros de Pinus (pinos) y Quercus (encinos).
 
Una buena parte de los terrenos que hoy en día se dedican a agricultura o ganadería, originalmente estaban cubiertos con vegetación forestal y, aunque hayan sido desmontados, es decir, aunque se les haya quitado su cobertura forestal para dedicarlos a actividades agropecuarias, la vocación forestal de éstos se mantiene intacta.
 
México tiene más de 16 millones de hectáreas con vocación forestal donde pueden llevarse a cabo actividades silvícolas.
 
Los ecosistemas que se protegen generan una serie de servicios ambientales para toda la sociedad. Mantienen los canales hidrológicos necesarios para generar electricidad, resguardan las costas y los cauces de los ríos, retardando los procesos de erosión y estancamiento en las represas y canales; permiten el abastecimiento de recursos y materias primas.
 
Aspectos sociales de los Ecosistemas Forestales
Las áreas forestales en México están habitadas por 12 millones de personas en su mayoría afectadas por la pobreza extrema y la migración.
 
Los Bosques cubren 55.3 millones de hectáreas, de las cuales 80% son propiedad ejidal y comunal, 15% propiedad privada y 5% propiedad de la nación.