Hidroponia

Hidroponia

De hydros: agua y ponos: labor o trabajo, que literalmente significa 'trabajo en el agua”.
Se denomina hidroponía a las técnicas de producción de alimentos vegetales, sin la presencia de suelo o tierra. Estas técnicas de cultivo adquieren fuerza y relevancia en respuesta a la fragilidad del suelo para la producción de alimentos bajo técnicas modernas; utilizando sustratos inertes, una solución de agua en la que se disuelven los nutrientes precisos y el mantenimiento del cultivo bajo condiciones ambientales controladas.
 
Sustratos o medios de cultivo:
 
El sustrato es un medio sólido e inerte que cumple 2 funciones esenciales:
1.      Anclar y aferrar las raíces protegiéndolas de la luz y permitiéndoles respirar y
2.      Contener el agua y los nutrientes que las plantas necesitan. En estos sistemas pueden cultivarse todo tipo de hortalizas.
Los sustratos más utilizados son: arena, grava, residuos de hornos y calderas, piedra pómez (molida), tezontle, ladrillos y tejas molidas (libres de elementos calcáreos o cemento), espuma de poliestireno (utilizada casi únicamente para aligerar el peso de otros sustratos), turba rubia, vermiculita, aserrín mezclado con viruta, cascarilla de cereales, arcillas expansivas, carbón, entre otros.
Se consideran buenos sustratos, aquellos que permiten la presencia entre 15% y 35% de aire y entre 20% y 60% de agua en relación con el volumen total. Éstos pueden usarse solos o mezclados.
Los rendimientos dependerán del cultivo, tipo de sustrato, frecuencia de riego y de las condiciones ambientales.
 
Recipientes y contenedores de cultivo:
Para establecer un cultivo hidropónico es necesario contar con recipientes de los cultivos; éstos dependerán del lugar e incluso de los recursos económicos destinados al efecto, entre ellos pueden utilizarse macetas, cajas de plástico o madera recubierta, tubos de PVC, sacos de polietileno, entre otros.
 
Nutrición de las plantas:
Consiste en la adición de los elementos nutritivos necesarios para el desarrollo óptimo de las plantas. Esta adición puede constituir un procedimiento de control y balance. Por lo general los principales elementos para el desarrollo de las plantas son: nitrógeno, fósforo, potasio, calcio magnesio y azufre como macro nutrientes. Hierro, manganeso, boro, zinc, cobre, cloro y molibdeno como micro nutrientes.
Para quien inicia las prácticas hidropónicas es recomendable preparar una solución que contenga una proporción como la siguiente: 
Cada una de las sales debe ser disuelta por separado en 1 litro de agua, obteniéndose así la solución madre concentrada.
Por cada 10 litros de solución nutritiva que se quiera obtener. se agregarán 100 centímetros cúbicos de cada una de las soluciones madre que se han preparado, en 10 litros de agua.
La preparación de la solución puede ajustarse de acuerdo a las condiciones del cultivo, es decir, el tipo de planta, la edad y las condiciones ambientales. La experiencia puede ser la mejor indicadora de la fórmula ideal. La concentración de sales y el pH influyen también en el funcionamiento de la planta.
 
Germinación:
Para la germinación.se llenará un recipiente de 20x20x5 cm. de profundidad con arena fina (o tierra muy arenosa), hasta dos centímetros del borde se agrega solución nutriente. El medio arenoso en el que se coloca la semilla debe humedecerse abundantemente, pero no anegarse. No necesita ni luz ni sol y debe estar en un lugar abrigado y protegido del viento. Las semillas tardarán de 5 a 11 días en germinar, dependiendo de la temperatura.
El trasplante:
El trasplante consiste en trasladar las plantas al lugar definitivo del cultivo, el cual puede ser un contenedor más grande (ejemplo 60 x 40 x 20 cm.); éste se habrá preparado perforando un agujero de 1.5 cm de diámetro hacia la mitad de uno de los lados angostos, en la parte de abajo colocar el sustrato (grava) hasta la mitad de su capacidad. Agregar la solución nutritiva cubriendo no más allá de la grava, luego se drena el exceso inclinando a una pendiente del 3 al 5% el recipiente, en dirección a la perforación realizada. Después se tapa el orificio con algún material como el corcho.
El trasplante se realiza cuando los brotes han alcanzado un desarrollo de 8 a 10 cm de altura.
 
Recomendaciones:
Fijar a los extremos del contenedor dos maderos entre los que se extienden hilos con los que se sostendrán las plantas a medida que vayan creciendo.
No regar el día anterior de hacer el transplante para que la arena se suelte con facilidad de las raicillas.
Sumergir las plantas en solución nutriente y sacudirlas suavemente de modo que desprendan todo el material adherido, evitando que el sol dé en las raíces.
Escoger las plántulas más fuertes, colocando tres por fila (si se trata de jitomate) en dos filas.
La luz es vital para el crecimiento de las plantas, por lo que es conveniente que después de la primera semana el cultivo reciba la mayor cantidad de luz posible, especialmente en invierno, por lo que es aconsejable orientar el cultivo hacia el sur; si solo es un recipiente, deberá colocarse cerca de una ventana.
Si se elige un lugar abierto para el cultivo, debe procurarse que el sol no dé directamente a las plantas durante todo el día.
La ventilación es importante, pero no debe dar el viento directamente a las plantas.
Si el ambiente es muy seco debe humedecerse colocando recipientes con agua o rociando las hojas. Por otro lado el exceso de humedad provocará el desarrollo de enfermedades.
La temperatura óptima está entre los 15 y 35 grados centígrados. En algunos cultivos puede variar.
Existen formas y sistemas diversos de riego; sin embargo, en un sistema pequeño como el descrito deberá hacerse con regadera (a medida que se va probando y dominando algún método o sistema, el crecimiento es la respuesta).
La solución debe mantenerse cerrada y sin luz, para que no se desarrollen algas en su interior, agregándose la cantidad necesaria para mantener húmedo el sustrato; el exceso se debe drenar.
Puede mantenerse el recipiente contenedor inclinado, con una pendiente del 3 al 5% hacia el orificio de desagüe, mismo que habrá sido destapado. Una vez eliminado el exceso de solución, se puede enderezar el recipiente y tapar el hoyo. El cultivo debe mantenerse libre de polvo y desperdicios vegetales para evitar enfermedades y la aparición de insectos.
Si se trata de jitomates, estos deben cosecharse cuando todavía están levemente verdes, ya que terminarán de madurar cortados y se maltratarán menos.
Después de la cosecha se retirarán las plantas de los recipientes para desecharlas. El sustrato se esteriliza o también se desecha. Finalmente se lava perfectamente el recipiente para que pueda ser utilizado nuevamente.
 
Ventajas:
Se puede obtener mayor cosecha por superficie toda vez que el suelo y las condiciones climáticas no son una limitante.
No hay que preparar periódicamente el suelo mediante barbecho, rastreo, arrope o surcado.
Se pueden controlar mejor las plagas.
No se requiere de control de malas hierbas y por ello no se utilizan herbicidas.
No se requiere rotación en el cultivo.
Los fertilizantes (utilizados como parte de las soluciones nutritivas) no se desperdician y no quedan en el ambiente, además de que se pueden utilizar cantidades muy pequeñas.
La automatización de procesos (riego, control de ambiente) facilita la tarea aunque aumenta los costos iniciales.
Se pueden utilizar diferentes sustratos para cultivos distintos, en áreas contiguas y reducidas.
El mercadeo de los productos no compite aún con los obtenidos por otros medios
Fuente: Dirección de Concertación y Participación Ciudadana